BANCO CENTRAL CHINO:
El banco central Chino tiene la función de
mantener el poder adquisitivo de la moneda y controlar la estabilidad de
precios. Actualmente, banco central tiene demasiados objetivos de política
monetaria, incluyendo metas de crecimiento económico, inflación y estabilidad
de la tasa cambiaría.
En el 2007, el banco central subió la tasa
referencial de interés a un año a 5,85 desde 5,58 por ciento a partir del 28 de
abril, en el último paso de Pekín para frenar el rápido crecimiento del crédito
y la inversión que ha ayudado a impulsar un crecimiento económico del 10,2 por
ciento en un año hasta el primer trimestre.
PIB:
La crisis financiera internacional también ha
afectado a los resultados anuales del PIB de China, que vio cómo su crecimiento
durante el cuarto trimestre se quedaba en el 6,8 por ciento y concluía el
ejercicio con apenas el 9 por ciento, pese a que desde 2001 el país asiático
contaba sus subidas con dos dígitos.
No obstante, "las estadísticas de diciembre
también comienzan a revelar algunos cambios positivos, muy importantes para
nosotros", avanzó el portavoz de la Oficina Nacional de Estadística, Ma
Jiantang.
Los analistas se esfuerzan en hacer previsiones
para 2009 y, mientras unos sostienen que China podría quedarse en una subida de
entre el 5 y el 6 por ciento, lo que supondría el menor repunte desde 1990,
otros son más optimistas. Hay quien confía en que el plan de estímulo de 4
billones de yuanes (unos 450.000 millones de euros) ayude al PIB a elevarse
alrededor del 8 por ciento.
Esta bajada del PIB se debe a el descenso del
consumo de energía y otros índices clave, como las importaciones y las
exportaciones. Alrededor de diez millones de trabajadores han perdido sus
trabajos como consecuencia de las menores ventas al exterior, especialmente a
Estados Unidos y a Europa.

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